Emilia del Valle siempre estuvo destinada a grandes cosas. Abandonada al nacer por su padre, un aristócrata chileno, Emilia alcanza la mayoría de edad en el San Francisco del siglo XIX como una joven independiente y ambiciosa, décadas adelantada a su tiempo. Hará lo que sea necesario para perseguir la pasión de su vida, la escritura, incluso si eso implica publicar bajo un nombre masculino. Cuando Emilia consigue un puesto como periodista para el Daily Examiner, su inquebrantable espíritu de aventura la lleva a aprovechar la oportunidad de cubrir una guerra civil en ciernes en Chile junto a otro talentoso reportero.